ottoEste par de días en cama me ha servido para descubrir a dónde van a parar las cucarachas durante el día. Puntualmente me he despertado a las 6, como cuando te levantabas a trabajar, y he visto el agujero por el que desaparecen. Nadie habría dicho que hubiera ningún hueco, parece más bien una fina junta que no lleva a ninguna parte. Por ahí escapó una esta misma mañana.

Ahora que he recuperado la cordura y la integridad física creo que debo bajar a hablar con la señorita Monforte. Tantas casualidades… Creo que ella sabe más de ti que yo debo conocer, quizá tiene idea de dónde estás y eso es algo que necesito saber.

Anoto algo en mi PDA.