alicia (Carta hallada encima de la cama de la habitación de Alicia Daus)

Apreciada Clara Monforte,

Me veo obligada a dejar su hotel de una forma tan brusca como incorrecta. Lo siento, nunca ha sido mi estilo hacer las cosas de este modo, créame. Le dejo en el segundo cajón del armario un sobre con la cantidad convenida a mi llegada, restando el adelanto que le ingresé al reservar la habitación.

No tengo ningún tipo de queja sobre su hotel, muy al contrario, me parece un lugar muy especial y lleno de personal agradable. Ojalá me hubiera podido quedar más tiempo aquí pero las circunstancias…

Creo que jamás podré olvidar estas playas, este mar y el azul que impregna cada rincón del hotel. Gracias por el  tiempo precioso que hemos compartido en este lugar.

Hasta siempre, Srta. Monforte.

PS.: Por favor, le ruego que no intente contactar conmigo por teléfono. Todo está bien pero no puedo darle más explicaciones. Una vez más, gracias por todo.