No sé me ocurrió otra manera de ir a su habitación. Estropear los grifos y la ducha creo que eran factores seguros para que Clara me enviara a la habitación de Zoe.
Iba muy nerviosa pensando que se me iba a notar el engaño. No sé, quería ver cómo tenía decorada la habitación. Esos detalles indican mucho de la persona que la habita. Me intrigó muchísimo la postal que tiene sobre la cama y la frase “ahí estoy yo, vigilando”, ¿qué significará para ella? Extraño.
Zoe es una mujer de mirada profunda, parece que traspasa toda la piel, huesos y llega al alma con su mirada. Me pone los pelos de punta… ¡qué sensación tan maravillosa y tan cautivadora!

1 Comentario
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11 noviembre 2011 a 17:52
AnaÏs
yo en ocasiones también he sentido que por fín encajaba en un sitio…