gretaEstoy fatal. No tengo ganas de hablar con nadie. El hotel cada vez tiene más caras desconocidas y yo me siento terriblemente sola.

En estas semanas he recibido una carta de mi madre y otra de Él. Ambas no han hecho otra cosa que hundirme.

Intenté acercarme a Rebeca, pero nunca se dio.

Intenté alejarme de Corso, luego acercarme, luego alejarme… no sé en qué punto está esa historia.

Intenté acercarme a Clara, pero no hay persona más ocupada en esta isla. Ni más solicitada…

Intenté charlar con las camareras, eso sí llegó a ocurrir, pero acabé tan terriblemente borracha, que no recuerdo nada de la conversación.

Él dice que va a venir a verme. Que quiere pasar unos días conmigo, unos días con sus noches. Que necesita verme y abrazarme. Una vez más. No sé porqué no acabo de creerle.

Mi madre me pide que vuelva. Siempre me pide que vuelva. Esté donde esté le parece lejos… No pienso volver, de momento.

Hace unos días que una especie de sombra pesa sobre mí. Me sentía a gusto aquí… no sé porqué este bajón. Veremos.