Srta. TruenoLo que me ha costado llegar hasta aquí no se lo deseo a nadie. Tengo hambre, estoy sedienta y mareada. ¿Cómo voy a presentarme en el hotel con esta pinta? Yo, que me jactaba de ser la huésped más elegante… Qué poco me queda de esa pretendida elegancia. Estos meses han sido como años. Años malditos y difíciles.

Lo peor es el cabello; inesperadamente se me está volviendo blanco y el sombrero que he decidido ponerme es como un parche que no arregla nada sino que tal vez hace más evidente mi proceso de… Ni siquiera sé qué es lo que me está pasando.

Me estoy planteando quedarme en algún hueco de la isla y no salir más que para procurarme algo de alimento.

Aunque me matan las ganas de colarme en la habitación de Clara esta misma noche.

Lo dejaré al destino: si sale cruz, lo haré.