Todas las habitaciones han sido decoradas por el propietario del hotel, Miguel Monforte. Algunas de ellas conservan objetos originales de la antigua posada.
En cualquiera de ellas puede disfrutar de la lectura de un buen libro, de unos días de descanso, de unos días cerca del mar, y por supuesto, del secreto: la melancoisla.





1 Comentario
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2 mayo 2011 a 03:22
Rimes
Este lugar es lo que nesecito para olvidar el peso de mi equipaje, ruego avisar disponibilidad.
Gracias.